viernes, 3 de mayo de 2013

ÁYAX

TEATRO ALKÁZAR
VIERNES, 3 DE MAYO
20:30 HORAS

ÁYAX, de Teatro del Noctámbulo
De Sófocles, en adaptación de Miguel Murillo, bajo la dirección de Denis Rafter.
Con José Vicente Moirón en el pael de Áyax y Fernando Ramos en el de Ulises.

Entrada: 6 euros (carné joven: 4 euros - niños: 2 euros)




EL SUSPIRO DE UNA FLOR
Por Denis Rafter

Sófocles es la esencia de la tragedia clásica. Tanto que todas las definiciones del espíritu y el
arte griego son ante todo definiciones de su espíritu y de su arte. Sófocles es la quinta esencia
de una época, imponiéndose como maestro y referente de filósofos autores de su tiempo y
de todos los tiempos. Es directo y reflexivo, lúcido y accesible. Sin excesos, sus obras observan
el transcurso de la vida con objetividad y sutileza. En Ayax quiero respetar ese espíritu helénico
con una obra que quiere ser una oda a la belleza y a la sencillez.
     ¿La escenografía? El Teatro Romano de Mérida. No hace falta más. Los actores salen como
sombras del pasado, como personajes eternos de la Mérida de hace 2000 años. El coro es el
protagonista principal. Ayax es un trabajo de ensemble, sus movimientos y sus voces son corales
e individuales, buscando la claridad y la emoción del mensaje, de la historia de una vida. Para
ello, la poética versión de Miguel Murillo nos ha proporcionado un punto de partida perfecto.
En mis obras nunca separo movimiento, voz y personaje... son piedras angulares siempre
unidas. La humanidad de las ideas y de la filosofía de Sófocles nos permite ver al hombre y
al héroe, con sus virtudes y sus defectos. El Ayax de Sófocles es comparable a La vida es
sueño de Calderón o a La tempestad de Shakespeare. Siempre hay un conflicto trascendental:
el personaje prefiere morir a vivir humillado.
     Recuerdo una leyenda sobre la muerte de Ayax. De su sangre, delante de las murallas de Troya,
nació una flor, un jacinto rojo. Sobre uno de sus pétalos se podía leer una A, al tiempo inicial y
onomatopeya de un suspiro. Esta obra es un suspiro por Ayax. Y por todos los hombres y mujeres
que han muerto, generación tras generación, en la rueda macabra y eterna de las guerras.

SINOPSIS

Ayax, el héroe de Salamina, es despojado del trofeo de las armas de Aquiles a causa de las
maniobras de Ulises. En su desesperación y movido por la ira, Ayax ataca a los suyos con la
intención de matar a Agamenón, Menelao y Ulises. Atenea se interpone en su camino y consigue
confundirle para que sus ataques se dirijan hacia las reses que constituyen el botín de
guerra griego. Ante las murallas de Troya, Ayax el invencible es consciente de la gran humillación
a la que ha sido sometido y se hunde en un abatimiento que le conduce al suicidio. De
nada sirven los ruegos de los suyos. Una vez muerto, los átridas deciden prohibir su enterramiento
pero Ulises, el que fuera su enemigo irreconciliable, intercede por Ayax y logra que en
su última hora, el que fuera proscrito y perseguido por su delito contra la propiedad griega,
reciba los honores que corresponden al soldado heroico de aquella larga confrontación.



REPARTO

José Vicente Moirón (Ayax)
Fernando Ramos (Ulises)
Isabel Sánchez (Atenea)
Elena Sánchez (Tecmesa)
Juan Antonio Lumbreras (El Mensajero)
Gabriel Moreno (Teucro)
Javier Magariño (Menelao)
Cándido Gómez (Agamenón)

CORIFEO Y CORO DE MARINEROS
DE SALAMINA:
Aarón Lobato
Camilo Maqueda
Chus Mayo
Jesús Manchón
José María Pizarro
David Gutiérrez
Hugo León Manchón (hijo de Ayax)

CUADRO ARTÍSTICO Y TÉCNICO
Versión: Miguel Murillo
Música original: Roque Baños
Efectos especiales: Reyes Abades
Diseño de iluminación: Alberto Álvarez Cruz
Ordenación del espacio escénico: Damián Galán
Diseño de vestuario: Maite Álvarez
Caracterización y maquillaje: Pepa Casado
Técnico de iluminación: Alberto Álvarez Cruz
Técnico de sonido: Alexander Damiao
Maquinista: Alexander Damiao
Utilería: José Antonio Montesinos
Regiduría: José Antonio Montesinos
Ayudante de producción: Mónica Agudo
Ayudante de dirección: Juan Antonio Marín
Producción ejecutiva: Isabel Montesinos
Dirección: Denis Rafter
Una coproducción del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida y Teatro del Noctámbulo

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